La navidad esta llegando (o mas bien ya llegó), todo en la ciudad lo dice, y es más, mi casa lo dice!!, mi mamá ya saco todos sus adornos y figuritas para la ocasión, además de que entre mi hermana, mi papá y yo le compramos algunas más.

Esta época del año no es en realidad mi favorita y ésta en particular presenta a la familia varios problemillas que pueden hacer que todo cambie y para mal.

Pero bueno, en mi casa, mi mamá sufre de “navititis”, le encanta que todo este super adornado, poquito le falta a la mesita ratona para que no aguante el peso!!, el arbolito tiene si mal no recuerdo 4 series de luces y 8 o 9 cajitas de esferas, ademas mi mamá se puso a hacer angelitos para cada una de las ondas de la escarcha(aquella verde que se ve pegada a la pared).

Este año cuando terminamos de adornar y por la noche baje a cenar, estaban todas las luces apagadas y solo se veía el tintinar de las luces del arbol, no pude evitar recordar aquellos días en los que me urgia que llegara el 6 de enero para ver debajo del árbol lo que habian traido los reyes magos.
Hace mucho que no llegan los reyes magos a mi casa, pero este año me dieron muchas ganas de escribirles.