Ultimamente me he sentido como en aquella escena de las caricaturas donde un caballo tiene atado a la espalda un palo que sobre sale de su cabeza y en el extremo contrario cuelga una zanahoria, todo esto para que el caballo con el objetivo de conseguir aquello, camine y camine sin parar.
Mi zanahoria es lo que Yushé definiría como una ilusión, y he seguido caminando por la esperanza de que deje de serlo y pueda poseerle. Me gusta lo que siento al seguirle pero al mismo tiempo me preocupa.
Se que por más que siempre busco mantener mis pies en tierra, una parte de mi empuja mi espiritu a volar, conozco esa parte de mi que sueña minuto a minuto con una realidad diferente, con un futuro diferente como en dimensiones paralelas.
Decidir entre las dimensiones es lo que me cuesta trabajo, debido a que ni me decido a volar ni me decido a aterrizar y anclar en tierra. Creo que al final de cuentas donde se encuentra mi vida es donde debo estar, y mi vida está en tierra. Además por mi forma de ser, tiendo a lastimar a la gente y terminar molesta por no recibir lo que quiero, soy un tanto cuanto egoista, consentida y malcriada =D.
Afortunadamente así como cuento con gente a mi alrededor que fomenta mis sueños y mis esperanzas, cuento con aquellos amigos que de igual manera me muestran que estoy equivocada y me vuelven a la realidad.
Tomando en cuenta, lo que soy y lo que quiero, he de decidir tarde que temprano, sin dejarme llevar por la ilusión de caminar por algo que no sea yo. Mientras tanto creo que es momento de que me concentre en lo que debo, así que mientras trabajo en un nuevo diseño para este lugar, hago un pequeño STOP.
